Cartera equiponderada en dividendos

La estrategia de cartera equiponderada en dividendos es similar a la cartera equiponderada normal pero centrando el peso de cada acción de la cartera en el total de dividendos aportado.

Cartera equiponderada

Una cartera equiponderada se refiere a una estrategia de inversión en la que se asigna el mismo peso o porcentaje de capital a cada activo o inversión en la cartera, independientemente del tamaño o la importancia de ese activo en el mercado. Esencialmente, si tienes una cartera equiponderada con 10 acciones, invertirías el mismo monto de dinero en cada una de esas 10 acciones.

La estrategia de cartera equiponderada ofrece varios beneficios y razones para ser adoptada:

  1. Diversificación: Al asignar el mismo peso a cada activo, se evita la concentración excesiva en un solo valor o sector, reduciendo el riesgo específico de una empresa o industria.
  2. Sencillez: La estrategia es intuitiva y fácil de implementar. No requiere análisis detallado para determinar ponderaciones específicas.
  3. Reequilibrio automático: Al reequilibrar regularmente la cartera para mantener la equiponderación, se pueden aprovechar las oportunidades de comprar activos «baratos» y vender activos «caros», es decir, comprar bajo y vender alto de forma sistemática.
  4. Rendimiento: Estudios han mostrado que las carteras equiponderadas, en ciertas circunstancias, pueden superar a carteras ponderadas por capitalización de mercado, especialmente en mercados menos eficientes.
  5. Menor sesgo: Al no depender de la capitalización bursátil para determinar el peso de un activo, se evita el sesgo de invertir excesivamente en empresas sobrevaloradas.
  6. Flexibilidad: La estrategia puede adaptarse a cualquier número de activos y es compatible con diferentes clases de activos, no solo acciones.
  7. Enfoque en el valor intrínseco: Dado que no se basa en el tamaño de mercado de una empresa, se da más importancia al valor intrínseco y al rendimiento potencial de cada activo.

La cartera equiponderada se basa en el hecho realmente comprobado de que los sectores más rentables van cambiando según la coyuntura económica de forma que a menudo las menos rentables durante un periodo son las más rentables en periodos sucesivos. De esta forma la cartera equiponderada lo que hace es extraer fondos de las posiciones ganadoras hacia las posiciones perdedoras que, con suerte, se convertirán en ganadoras en un futuro cercano.

Equiponderada en dividendos

Ahora bien, cuando hablamos de una «cartera equiponderada en dividendos», el concepto sigue siendo similar pero con un enfoque específico en los dividendos. Esta estrategia se centra en construir una cartera donde se asigna el mismo peso a cada inversión basándose en el potencial de generación de dividendos. En lugar de simplemente considerar el valor de mercado de cada acción, este enfoque se preocupa principalmente por el rendimiento de dividendos esperado de cada activo.

Esto significa que si estás construyendo una cartera equiponderada en dividendos con 10 acciones, buscarías que cada acción contribuya de manera equitativa al ingreso total de dividendos de la cartera. Esta estrategia puede ser útil para aquellos inversores que buscan generar ingresos regulares y consistentes a partir de sus inversiones, dado que al diversificar de esta manera, minimizan el impacto negativo que podría tener una empresa que reduce o elimina su dividendo.

Aquí hay algunos resultados y consideraciones a tener en cuenta con respecto a estas carteras:

  1. Flujos de ingreso estables: Al centrarse en acciones con rendimientos de dividendos similares, estas carteras pueden generar flujos de ingresos más estables y predecibles. Ideal para inversores que buscan ingresos regulares.
  2. Diversificación de riesgo de dividendo: Al repartir la inversión en múltiples acciones basadas en dividendos, se minimiza el impacto negativo de una posible reducción o eliminación del dividendo en una sola empresa.
  3. Posible outperformance: Algunos estudios han mostrado que las acciones de dividendos, especialmente aquellas con rendimientos y crecimiento de dividendos sostenibles, tienden a superar al mercado en general a largo plazo.
  4. Reequilibrio necesario: Al igual que con otras estrategias equiponderadas, es vital reequilibrar periódicamente para mantener la estructura deseada, lo que podría generar costos adicionales.
  5. Riesgo sectorial: Las empresas que pagan dividendos consistentemente a menudo pertenecen a sectores específicos, como servicios públicos o bienes raíces. Esto puede llevar a una inadvertida concentración sectorial, que puede aumentar ciertos riesgos.
  6. Ciclicidad: Las acciones de dividendos pueden ser menos volátiles que las acciones de crecimiento, pero aún así pueden verse afectadas por ciclos económicos. Durante las recesiones, incluso las empresas centradas en dividendos pueden ver caídas en sus precios de acciones.
  7. Desempeño relativo: Aunque las acciones de dividendos pueden tener un desempeño superior en algunos periodos, también hay momentos en los que podrían quedar rezagadas en comparación con las acciones de crecimiento.

Reducción de riesgos y «truco» sicológico.

La selección de este tipo de estrategias tiene su razón de ser principal en la reducción del riesgo. Logicamente, se parte de la premisa de que la selección de la cartera de acciones se basa en las premisas de empresas de calidad con modelos de negocio sólidos.

En este tipo de empresas habitualmente, las acciones con menor Yield son las más propensas al crecimiento de precio ya que si mantienen una rentabilidad baja es porque aunque aumentan su dividendo su precio aumenta de forma proporcional a largo plazo. Es decir, estas empresas son óptimas para el futuro pero ofrecen rentabilidades menores en el corto y medio plazo.

Por otro lado las empresas de alto Yield suelen ser menos propensas al crecimiento a largo plazo y por otro lado suelen tener más riesgos sistémicos. A cambio nos ofrecen más rentabilidad inmediata y en el corto y medio plazo.

Aunque habría que estudiar casos concretos podríamos decir que lo recomendable sería moderar el peso de las acciones de alta rentabilidad y aumentar las de crecimiento de dividendos que suelen presentar menos rentabilidad anual. Pero desde un punto de vista sicológico al inversor siempre le resultará complicado plantearse la disyuntiva entre una empresa que nos ofrece un 8% de rentabilidad y otra que solo nos ofrece un 2% por más perspectivas de crecimiento que existan.

Sin embargo, al confeccionar una cartera equiponderada en dividendos de alguna forma nos obliga a combinar ambas acciones en una proporción manejable. Supongamos que establecemos una cartera de 20 posiciones y decidimos que vamos a equiponderar de forma que cada acción nos provea del 5% de nuestra renta por dividendos.

Puesto que cada posición tiene que proporcionar una renta en términos absolutos igual, eso significará que el valor de las acciones de la empresa que nos oferta un 8% de rentabilidad será cuatro veces menor que la que nos oferta 2%. Necesitaremos invertir cuatro veces más en esta ultima para alcanzar el mismo rendimiento absoluto.

Buscando este equilibrio lo que habremos conseguido es ir balanceando nuestra cartera de forma que tendremos más capital invertido en las empresas de crecimiento que en las de alto rendimiento actual pero, a la vez, dispondremos de una parte de alto retorno proveniente de las acciones más rentables.

Esta estrategia se incluye dentro del grupo de estrategias simples que nos permiten abstraernos de los sesgos cognitivos que nos hacen caer en decisiones erróneas guiados por nuestras emociones. Simplemente, una vez cada año o cada seis meses, calcularemos la rentabilidad esperada por nuestras posiciones y en función de ellos rebalancearemos vendiendo y comprando o, mejor aún, planificando nuestras próximas inversiones cargando más en las posiciones que nos ofrezcan menos dividendos.

Dogs of the Dow. Los perros del dow

Estrategia «Perros del Dow» (Dogs of the Dow)

La estrategia «Dogs of the Dow» consiste en comprar anualmente las 10 acciones del Dow Jones con el mayor rendimiento por dividendo.
Independencia financiera con dividendos

Como alcanzar la independencia financiera con dividendos (1).

La independencia financiera significa tener suficientes ahorros, inversiones o ingresos pasivos para cubrir tus gastos de vida sin necesitar trabajar. Desarrollaremos un plan para conseguir la IF.
inversión en dividendos crecientes

Los dividendos nunca mienten

Lo que intentaremos analizar aquí es otro enfoque de la inversión en dividendos: el uso de la rentabilidad por dividendos como elemento clave en la selección de acciones usando análisis fundamental.
lo importante es el rendimiento

No es la cotización, es el rendimiento.

Los inversores tienden a centrarse únicamente en el precio de las acciones. Si la estrategia elegida es la inversión en dividendos, la mejor forma de evitar, al menos parcialmente, las emociones excesivas, sobre todo la de pánico es centrarse en los rendimientos en dividendos.