¿Cómo comenzar a invertir en dividendos?

Invertir en dividendos es una magnifica forma de asegurarse unas rentas pasivas en el futuro. Conseguirlo no es difícil más allá del esfuerzo inversor. No obstante, para muchos inversores, entre los que me encuentro, llegar a la solución más fácil es un camino de años. La estrategia de las tres «reglas de oro» del inversor se basa en tres pasos:

  1. Seleccione buenas empresas con excelentes modelos de negocio.
  2. Compre a buen precio.
  3. No haga nada.

Siempre que releo estas reglas me da la impresión de que quien las lea pro primera vez deben pensar que de lo simples que son, puede ser inútiles. ¿Cómo sé que una empresa es «buena»?, ¿Qué es un modelo de negocio excelente?, ¿Cuál es un buen precio?. Curiosamente el paso que menos dudas suscita es el más difícil de seguir, el paso 3.

En este mismo blog va a encontrar formas y consejos para analizar las empresas y como intuir (saber nunca lo va a saber) si una empresa está a buen precio. Pero si esta comenzando su «carrera inversora» le voy a ofrecer algún consejo para que vaya comenzando con una estrategia simple de inversion en dividendos. Este post es pues de nivel principiante.

¿Qué es una acción de dividendos?

Una acción con dividendos, en palabras simples, es una acción que paga dividendos de forma regular. El cronograma puede ser anual, semestral, trimestral o mensual. Un dividendo representa efectivo devuelto a los inversores, lo que técnicamente reduce el valor de la empresa en la cantidad de dividendo pagado. En la práctica, con el precio de las acciones subiendo y bajando durante el día, rara vez se estabiliza de esa manera.

La rentabilidad por dividendo se calcula dividiendo el dividendo anual total por el precio de las acciones y multiplicado por 100 para expresarlo en porcentaje. Una acción cuya acción cueste 10 euros y distribuya 0,4 euros anualmente tendrá un yield o rentabilidad por dividendo del 4%. Si bien este número varia ya que el precio fluctúa y a veces la cantidad del dividendo también, en la mayoría de los casos una acción suele tener una rentabilidad más o menos similar a lo largo del tiempo. Normalmente, cada sector tenderá a tener un patrón de rendimiento de dividendos con el que usted debería estar familiarizado.

¿Qué ventajas tiene la inversión en acciones de dividendos?

Las acciones de dividendo, sobre todo si se seleccionan buenas empresas, son una de las mejores formas de ir generando una «máquina de generación de rentas pasivas». Esto puede ser particularmente atractivo para aquellos que buscan ingresos regulares, como aquellos que buscan la independencia financiera o una renta para su jubilación.

Las empresas que pagan dividendos suelen aumentar sus pagos con el tiempo. Los inversores pueden experimentar un crecimiento constante en sus ingresos a medida que aumentan los dividendos.

Las empresas que pagan dividendos tienden a ser más estables y resistentes a las recesiones. Esto puede proporcionar cierta protección contra la volatilidad del mercado.

Invertir en acciones que distribuyan dividendos es una forma de seleccionar buenas empresas. Las empresas con historiales sólidos de pago de dividendos suelen ser empresas financieramente sólidas y bien gestionadas. Los dividendos regulares indican un compromiso de generar beneficios para los accionistas.

Los inversores que reinvierten los dividendos pueden aprovechar el efecto del interés compuesto, lo que puede aumentar significativamente la rentabilidad a largo plazo.

Además de los ingresos por dividendos, las acciones de dividendo pueden aumentar en valor con el tiempo, lo que puede proporcionar un potencial de crecimiento de capital.

La generación de ingresos provenientes de los dividendos es una estrategia segura y robusta ya que no implica la descapitalización y además, genera rentas crecientes con lo que no tiene un plazo de caducidad. Más bien al contrario, con el paso del tiempo va siendo cada vez más ventajosa.

La inversión en dividendos tiene una ventaja que puede ser difícil de apreciar. Es la estrategia más sencilla para obtener resultado. A poco que no se cometan demasiados errores o que los que se cometan (que seguro se cometerán) no sean graves cualquier inversión en dividendos terminará, a largo plazo, teniendo unas rentas pasivas provenientes de su inversión y, muy probablemente, una revalorización de su capital invertido.

¿Y los incovenientes?

También los tiene. Uno, sin duda es la optimización fiscal. Depende del país pero habitualmente los dividendos pagan impuestos en el momento que se devengan. Este inconveniente es objetivamente irrefutable.

Otra critica que suelen tener este tipo de inversión es mucho más discutible. No se trata en este momento de discutirlo pero algunos inversores consideran que las empresas que pagan dividendo, de alguna forma están perdiendo la oportunidad de reinvertir ese dinero en el modelo de negocio y generar más ingresos. Otros críticos suelen argumentar que las empresas que distribuyen dividendos son empresas maduras que no tienen el potencial de crecimiento de las empresas «jovenes».

Pero tal vez el mayor inconveniente no lo sea estrictamente pero hace que la inversión en dividendo sea algo complicada para principiantes: Es una estrategia a largo plazo. Los crecimientos de retorno de renta crecen exponencialmente pero habitualmente las empresas más recomendables para la estrategia de dividendos crecientes ofrecen muy poca rentabilidad anual. Es necesario por lo tanto, paciencia y constancia.

Prepárese para invertir. Entienda el modelo.

Antes incluso de comenzar a diseñar una estadística, procure buscar información. Olvídese de los «gurus» que le prometen rentabilidades absurdas (y en bolsa, una rentabilidad anual superior al 10% ya se considera sospechosa, si pasa del 15% anual comienza a ser peligrosa, y si sube de ahí es absurda y sobre todo, es mentira.

La inversión es una actividad que como toda actividad necesita aprendizaje. El problema es que los errores cuestan dinero. Si quiere minimizar este riesgo aprenda de los errores de los demás.

Diferentes tipos de inversión en dividendos

Hay muchos tipos de empresas y sectores que suelen distribuir dividendos pero para comenzar debe establecer una primera diferenciación entre empresas que tienen una alta rentabilidad por dividendo (típicamente más del 4%) y empresas de dividendos crecientes.

Las empresas de alta rentabilidad son un tipo «peligroso» ya que esa alta rentabilidad puede deberse a razones «buenas» o «malas». Las buenas son debido a su modelo de negocio. Empresas como REIT’s, o suministradores de servicios o holdings de inversión cuyo principal objetivo es retribuir al accionista. En este caso suele tratarse de empresas con poco crecimiento y que simplemente explotan su negocio y reparten su beneficio. Son una forma de obtener rentas pasivas.

Las empresas «malas» pueden tener un alto yield pero debido a la caída del precio. Recordemos que la rentabilidad incluye como denominador el precio y si este cae la rentabilidad crece de forma «artificial». Además puede indicar que se trata de una empresa que se está descapitalizando. Si usted invierte en una empresa que genera un 14% de rentabilidad por dividendo pero la acción se desploma un 90% en uno o dos años, obviamente esa rentabilidad aparente no lo es tanto.

El otro tipo de empresas son las empresas de dividendos crecientes. Puede aprender bastante sobre esta estrategia en esta entrada.

La estrategia de inversión puede combinar empresas de alto rendimiento y de dividendos crecientes. Las primeras aumentan nuestras rentas actuales y las segundas aseguran el crecimiento futuro. Si usted es un inversor principiante y tiene décadas por delante para ir conformando su «máquina de rentas pasivas» debe centrarse más en estas últimas aunque aparentemente sean menos rentables.

No se centre en la rentabilidad actual

Es un error muy habitual entre los inversores principiantes. La rentabilidad esperada es una combinación de la rentabilidad actual más el crecimiento del dividendo de los próximos años. Como no podemos predecir el futuro podemos estimar analizando la empresa y comprobando el crecimiento histórico de dividendos.

Puede ampliar este concepto en el artículo «Estimación de dividendos crecientes»

Analice su horizonte temporal

Piense en la inversión en dividendos como un proceso de dos fases. La fase 1 de acumulación y la fase 2 de distribución. En la fase 1, la que se encuentra la mayoría de los inversores, usted construye su máquina de generar efectivo. En la fase dos, su máquina fabricará efectivo y fabricará tanto como haya conseguido afinarla en la fase 1.

Fases de acumulación y distribución de dividendos para inversor particular

Lo realmente importante es la cantidad de rentas que genere al llegar al punto 2. Es importante determinar los plazos estimados de su horizonte temporal porque en función de ello podrá estimar mucho mejor si una determinada acción, con unos determinados presupuestos de rentabilidad actual e historial de crecimiento de dividendos es recomendable o no para su caso particular.

Payout

Imagine a un padre de familia que dispone, después de pagar los gastos corrientes (comida, vivienda, luz, agua), de 500 euros y les da a sus hijos como paga para sus gastos 450 euros. Otro padre de familia que tiene los mismos ingresos y gastos corrientes, y por lo tanto dispone de los mismos 500 euros dedica 250 euros a la paga de sus hijos.

Si le preguntara cual es la mejor paga esta claro que sería la primera, pero si le pregunto que paga es la más segura y que familia está mejor preparada para una bajada de ingresos o un gasto extraordinario seguramente usted coincidiría en que la segunda familia ofrece más seguridad y consistencia.

El Payout no es más que eso, se trata del porcentaje de beneficio o de flujo libre de efectivo (todo depende de como se quiera medir) que una empresa dedica a la distribución de dividendos. Como regla general, cuanto menor sea el payout más seguro y estable será el dividendo.

A la hora de analizar una empresa sin duda es importante la rentabilidad y el historial de crecimiento de dividendos, pero el payout nos da información sobre la robustez de dicho dividendo.

No obstante, para valorar el payout hay que situarlo en su contexto. Hay que tener en cuenta que depende del sector, del tipo de empresa y de la madurez del negocio. Los REITs por ejemplo tiene que tener un payout superior al 90% por ley si quieren tener exención de impuestos en origen, sin embargo en general payout de más del 70% ya suelen comenzar a ser exigentes.

Una empresa con una rentabilidad por dividendo baja pero un payout también bajo puede estar indicando un alto potencial de crecimiento de la empresa y también del mismo dividendo.

Haga su lista de seguimiento

Este paso es muy recomendable. A menudo los inversores se dejan llevar por intuiciones puntuales. Mejor si dedica un tiempo a realizar un estudio de las empresas que pueden ser candidatas a la inversión. Si no conoce ninguna puede revisar la lista de «Aristócratas del Dividendo» para comenzar y sino usar uno de los múltiples screener de acciones. En este blog encontrara también análisis de empresas.

Pero le aconsejo que mejore y actualice la lista de empresas actualizando una vez al año tanto la rentabilidad por dividendo actual como el Yield on Cost (YOC) estimado como se explica en epígrafes posteriores. El YOC estimado para dentro de t años, cuando nos vayamos a retirar nos ofrece una información mucho más interesante sobre la rentabilidad que vamos a obtener que el yield actual

Estime el Yield on Cost en el inicio de la fase 2

Como cualquier estimación que haga sobre el futuro, mejor sea pesimista. Nadie sabe lo que puede suceder. Para hacerse una idea del rendimiento que puede esperar de una determinada empresa tome la media anualizada del crecimiento de dividendos de los últimos 5 o 10 años. Con este dato que llamaremos C, la rentabilidad anual que llamaremos R y el numero de años de horizonte temporal hasta el comienzo de nuestra fase de distribución que llamaremos T.

La formula del Yield on Cost es, en realidad, la formula del interés compuesto:

$$YOC = R (1+C)^T$$

Si hacemos la formula con datos reales, vamos a suponer una acción que tiene una rentabilidad actual de un 6%, que nuestro horizonte temporal es de 15 años hasta el momento en que queremos comenzar a retirar rentas y que el crecimiento estimado anualizado de los dividendos es 5%. En tal caso, para saber cual será la rentabilidad anualizada con respecto a lo que invirtamos hoy (YOC) la formula será:

$$YOC = 6 (1+0,05)^15 = 12,47$$

Es decir, con todas las prevenciones que da cualquier estimación, podríamos decir que de cada cien euros o dólares invertidos hoy en esa empresa, dentro de 15 años, cuando nos toque la parte de obtener nuestras rentas, obtendremos 12,47 euros/dólares. Si quiere ser prudente, cosa que le aconsejo, aplique un porcentaje de seguridad de un 20-40% en función de que la C sea meno o mayor.

Esto se explica porque cuando una acción de dividendos tiene un crecimiento anualizado alto durante unos años lo habitual es que en los siguientes años ese crecimiento se vaya reduciendo aplanando la curva de crecimiento. Dicho con números reales, si una empresa tiene un crecimiento del 3% anualizado los ultimos cinco o diez años lo más probable es que siga proporcionando ese mismo crecimiento mientras que si tiene un crecimiento del 15% lo normal es que ese crecimiento anualizado disminuya.

Hay que tener en cuenta que los crecimientos anualizados de dividendos son, en ultima instancia y a largo plazo, un reflejo del crecimiento del beneficio por acción y son muy pocas las empresas pueden crecer al 15% anual a largo plazo.

Pero, para que sirve el YOC. Hay muchos inversores que defienden que es un dato que no sirve para nada excepto para hacer sentir mejor al inversor, que lo realmente importante es la rentabilidad real. Incluso si solo sirviese para eso, para hacer sentir bien al inversor, merecería la pena. Pero el YOC se puede usar para planificar nuestro retiro de forma más eficiente.

Esto se explica en más detalle en el post «Planifique su primera renta pasiva con dividendos«.

Interiorice el funcionamiento del modelo de dividendos

No escatime el tiempo en hacer cálculos hasta que entienda perfectamente como funciona el modelo de dividendos, y muy especialmente los dividendos crecientes y como afectan a sus rentabilidades futuras.

El modelo de rentabilidad creciente se basa en el interés compuesto que en realidad son matemáticas básicas pero para la que no estamos preparados de forma intuitiva. Una vez que tengamos claro su funcionamiento y los efectos que el tiempo puede hacer comprenderemos que muchas de las criticas que se le hacen a la estrategia de dividendos parten del desconocimiento.

A menudo se critica el modelo explicando que para obtener unas rentas que nos permitan alcanzar la independencia financiera necesitaremos un gran capital y que será prácticamente imposible obtener ese capital.

Si usted analiza el modelo y hace cálculos (incluso, pesimistas) observará que para llegar a disponer de ese capital y de unas rentas suficientes no es tan complicado. Lógicamente cualquier plan de este tipo, sobre todo para los pequeños inversores, precisa cierto ahorro y sacrificio, pero la estrategia de inversión en dividendos es una de las más seguras para alcanzar nuestros objetivos.