Senda del Inversor. Fase 1

Fase 1. Máxima rentabilidad. Aquí y ahora.

La mayoría de los inversores comienza buscando la máxima rentabilidad en el menor tiempo posible. Esto se suele achacar a la juventud. Yo discrepo y creo que tiene más que ver con la falta de experiencia, que parece lo mismo, pero no lo es.

En esta primera fase se suele combinar el desconocimiento de los negocios en los que se invierte con la “necesidad” de obtener rentabilidades estratosféricas.

Buscando el «pelotazo»

Basta asomarse a YouTube donde multitud de expertos que invierten desde hace meses o un par de años a lo sumo prometen rentabilidades del 30, 40, 60% ¡en meses!.

Todos esos videos comienzan diciendo algo así como “suscríbete y dale like para ayudar a mi canal” y en muchos casos, terminan intentando venderte un curso de inversión o, lo que es peor, un sistema de alarmas de señales de compra y venta.

Mi pregunta es: si eres capaz de ganar convertir 100 dólares en 10.000 en dos meses (título real de un video en YouTube), ¿para qué me vendes un curso de doscientos euros o porque te importa tener mil suscriptores más o menos que tal vez se conviertan en cinco euros al mes?

Si consigues multiplicar por 100 tu inversión en dos meses, con sólo que lo repitas tres veces puedes llegara a ganar cien millones de euros en seis meses. ¿Me vas a dar ese secreto por doscientos euros, trescientos o mil euros?

Y ¿Por qué es un error pretender ganar buenas rentabilidades en poco tiempo?. Pues porque la bolsa suele castigar a los avariciosos usando ese axioma tan «de padre»: contra el vicio de pedir, está la virtud de no dar. Solo que la bolsa, no es un padre, y no sólo se queda en no dar sino que habitualmente te quita.

La cuestión es que para conseguir estas rentabilidades los inversores siempre miran acciones de moda o que consideren que tiene posibilidad de crecer de forma explosiva. En esta fase se suele apostar por empresas de la «economía disruptiva” que no ganan dinero, ni tienen previsto hacerlo.  O empresas que cotizan a céntimos con la vana esperanza de que al pasar de cinco céntimos a cincuenta nos hagamos ricos.

Durante un tiempo solía escuchar un consultorio de inversión en el que un inversor value daba consejos bastante prudentes sobre inversión y realizaba análisis de empresas sólidas, con buenos fundamentales y que según él estaban a buen precio. Repetía una y otra vez consejos de moderación, de búsqueda de la rentabilidad sana a largo plazo.

Una vez terminada la primera fase en la que analizaba dos o tres empresas, se abrían al consultorio y las consultas eran, indefectiblemente, sobre startups de tecnología, o empresas biotecnológicas que buscaban una cura contra alguna enfermedad grave, o cualquier tipo de empresa que tenía en común que no habían ganado nunca dinero y no estaba previsto que lo ganasen.

Alguna vez el analista, tan harto de este tipo de consulta intentaba desmontar la idea reflejando por ejemplo como la empresa de innovación «pelotazotech» resulta que tenia cero ingresos, gastos estratosféricos, pagaba un cuarto de su capitalización anual en stock options y nadie sabía siquiera cual era su modelo de negocio a medio plazo.

En cuanto había terminado de «destrozar» a la startup de turno saltaba la siguiente consulta: «¿me recomiendas acudir a la oferta publica de acciones de lanuevaymejoramazon?.

Cuanto se puede ganar en bolsa

Cuando comenzamos a invertir, no tenemos una idea clara de cuanto se puede ganar en bolsa. ¿Tal vez un 50% anual sería un buen resultado?, ¿debería conformarte con un 35% o apostar por doblar mi inversión?. Al fin y al cabo Tesla se ha multiplicado por mucho, Apple va como un cohete y Amazon o Google no han parado de crecer.

Nos aproximaremos a estos datos de forma indirecta sin responder claramente una cifra. Aunque al final explicaré lo que yo creo que es un resultado excelente.

En primer caso, vamos a suponer una carrera de inversor de 20 años. No es demasiado. Y vamos a suponer que podemos obtener una rentabilidad media del 35% sobre un capital inicial de diez mil dólares. Hemos visto que, teniendo en cuenta los titulares de YouTube es casi una expectativa «conservadora».

Pues bien, después de 20 años, esos diez mil dólares se nos han convertido en más de cuatro millones de dólares. ¿No esta mal eh?. Piense en cuanta gente conoce que tenga diez mil dólares, y en cuanta gente conoce que tenga más de cuatro millones. Y teniendo en cuenta a la gente que conoce seguro que podríamos deducir que llegar de diez mil a cuatro millones sin hacer otra cosa que reinvertir sus beneficios no es tan sencillo ¿verdad?.

Por cierto, por si aún cree que un 35% de rentabilidad media es de perdedores, tenga en cuenta que si obtiene un 50% de media a los veinte años esos diez mil dólares se habrán convertido en más de 33 millones.

Como segunda aproximación indirecta pondré un gráfico que he visto en varios sitios pero creo que su autor es @planmaestro

rentabilidad de grandes inversores

Este gráfico muestra la rentabilidad de varios de los más prestigiosos inversores de la historia expresado como el diferencial sobre la rentabilidad media del S&P 500 que depende desde cuando se calcule pero que para simplificar podemos calcularla como un 11%.

El grafico tiene dos dimensiones porque hay que tener en cuenta la rentabilidad, pero también el número de años en los que las consiguió. Es relativamente frecuente que un inversor obtenga rentabilidades superiores al 50% en un año, pero extremadamente difícil encontrar a inversores que obtengan rentabilidades del 20% en diez años.

Solo por citar un par de ejemplos podemos ver que Warren Buffet, considerado por muchos el mejor inversor de la historia obtiene una media de un 12% aproximadamente sobre el S&P 500. Simplificando, diremos que en valor absoluto sería un 22% ¡en más de 50 años!.

Pero eso era cuando estaba ese gráfico porque ahora es incluso menor debido a las bajadas de los últimos años.

Warren Buffet ha obtenido una rentabilidad del 19,8% desde 1965 hasta 2022 frente al 9,9% del indice S&P 500 en ese mismo periodo.

Fuente: Yahoo Finance

Hablamos de los mejores inversores de la historia, y el récord absoluto esta en el 40% aproximadamente en 20 años de Joel Greemblatt.

Peter Lynch, otro de los «genios de la inversión» consigue rentabilidades similares pero en menos de 15 años. George Soros, supera por poco el 25% de rentabilidad media anualizada.

Por supuesto, y por si acaso no se le había ocurrido, todos estos inversores son multimillonarios.

Digámoslo de otra forma. Si usted consigue de forma consistente batir al S&P 500 en unos diez puntos, durante 20 años, en la próxima versión de ese gráfico, en vez de 14 nombres aparecerán 15 con el suyo.

Si usted esta comenzando y tenía otras perspectivas de rentabilidad, lo siento, pero tal vez sea el momento de comenzar a asumir una realidad. Puedo decir con total seguridad que quien me esta leyendo no será el nuevo Messi, y puedo decir con la misma certeza que no alcanzará el 25% de rentabilidad anualizada en un plazo superior a diez años. Lo bueno de esta afirmación es que sólo me equivocaré si estadísticamente me leen unos dos mil millones de personas.

Pongámonos serios. Si usted obtiene una rentabilidad similar a la media del S&P 500 en más de diez años puede considerarse un extraordinario inversor. En mi cartera de inversión, yo firmaría obtener una rentabilidad de doble dígito.

Interés compuesto

Una rentabilidad de un 20% como por ejemplo la de Warren Buffet puede parece buena pero no extraordinaria. Simplemente es espectacular. Habitualmente no estamos preparados para calcular el interés compuesto y por eso nos cuesta entender lo que una «pequeña» rentabilidad anual es capaz de hacer.

Por ejemplo, en el caso de Warren Buffet, su 19,8% de rentabilidad anualizada hace que la rentabilidad total de su holding desde 1965 hasta 2022 sea de un increíble 3.787.464% o, dicho de otra forma, una inversión de 100$ en 1965 tendría hoy un precio de 3.787.464. Tal vez ahora vea las cosas de manera diferente. Convertir cien dólares en casi cuatro millones parecería un titulo de un video en YouTube de un gurú de criptomonedas. Lo cierto es que ha sido en 57 años.

Todos los libros de inversión tienen un capitulo sobre el interés compuesto y en todos ellos se nombra a Einstein con alguna frase que en realidad nunca dijo (o al menos no hay constancia documental).

En realidad no hay nada mágico en ello. Se trata de pura matemática pero lo importante de ello es conocer que aunque las rentabilidades año a año no nos parezcan significativas, cuando se acumulan sobre los intereses pasados producen unos resultados sorprendentes. Aunque insisto que lo de sorprendente es por poco intuitivos.

El tiempo hace además que el crecimiento sea exponencial. Una cantidad invertida al 10% durante diez años se habrá multiplicado por 2,5 veces. Pero si doblamos el tiempo, a 20 años, se habrá multiplicado por 6,7 veces. Si aumentamos en la mitad ese plazo y nos vamos a los 30 años, entonces se multiplicará por 17,4. Es decir, casi tres veces más en un 50% de aumento del tiempo. Ya en 40 años, es decir, un cuarto de tiempo más, la inversión se multiplicaría por 45,2.

Es por esto que deberíamos tener mucho más en cuenta el tiempo que la rentabilidad anual (aunque las dos trabajan juntas).

El problema, sobre todo cuando se es joven o cuando se comienza a invertir es que consideramos que invertir tres mil euros o dólares para obtener al cambio de un año otros trescientos no merece la pena. Pero a poco que se hagan las cuentas se puede ver que si se comienza con 25 años a ahorrar el equivalente a una cena semanal al llegar a la jubilación se podría ser millonario.

El peligro acecha

Con todo, puede que en el momento que descubra que los resultados son algo peores a sus perspectivas o simplemente porque considera que existen maneras mejor de invertir que simplemente comprar una acción y sentarse a esperar, podemos alcanzar una de las fases mas peligrosas de la senda del inversor

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